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Fiestas Judías

Fiestas Judías

CICLO FESTIVO
El ciclo festivo judío lo podemos dividir en dos ciclos, uno anual y otro semanal. El anual está dedicado a la conmemoración de determinados hechos bíblicos e históricos que han acontecido al pueblo judío desde su formación. El ciclo festivo semanal está dedicado a la oración y al recogimiento en Dios.

CICLO FESTIVO SEMANAL
El Sábado (Sabat)
El sabat es el día festivo semanal por excelencia del pueblo judío como el domingo lo es para los cristianos. En este día el judío debe mantenerse alejado de todos sus quehaceres cotidianos, del trabajo, del esfuerzo físico, de las relaciones sexuales, etc.. y concentrarse únicamente en la oración y en el estudio de las escrituras.

El sábado es el día de descanso semanal para el judío ; comienza al ponerse el sol el viernes y dura hasta el día siguiente a la misma hora. En este día está prohibido todo tipo de actividad a excepción de las que tienen que ver con la oración, el estudio de la Torá y las ocupaciones de tipo piadoso. Están prohibidos todos los trabajos domésticos, a fin de que la fiesta sólo tenga a Dios y a la Torá como protagonistas. El ritual del sábado comienza con la asistencia de los varones a la sinagoga para la oración vespertina (arbit), mientras la mujer permanece en el hogar ultimando los detalles de la celebración. Después de preparar la mesa para la cena, la mujer enciende dos lámparas o velas, cubriéndose los ojos con las manos y recitando una bendición. Cuando los hombres vuelven de la sinagoga se llena una copa de vino y se dice la bendición de santificación (quidús). Tras algunos cánticos festivos la cena comienza con la bendición de "Hamisí" ("el que saca") sobre dos panes (halot). La comida del sábado tiene que prepararse en la vispera manteniéndola toda la noche al calor, pues ese día como no se puede realizar ningún tipo de trabajo físico tampoco se puede encender fuego.
El sábado acaba con la ceremonia de la separación (habdalá) en la que sobre una copa de vino se pronuncia una bendición en la que se ensalza a Dios, que distingue lo sagrado de la profano, la luz de las tinieblas, Israel de otros pueblos, el día del sabado de los otros días ordinarios de la semana. En esta ceremonia se dice también una bendición sobre una caja con hierbas aromáticas (besamim) cuyo aroma no se retira hasta la semana siguiente y se enciende una vela. Al final del sabat todos los asistentes se desean mutuamente buena semana.

CICLO FESTIVO ANUAL
Dentro del ciclo festivo anual podemos distinguir entre : 1) las fiestas solemnes en los llamados "días temerosos" (Yamim noraim), que comprenden desde año nuevo (Ros hasaná) al día de la Expiación o del Gran Perdón (Yom Kipur). ;
2)Las fiestas mayores o "días buenos" (yamim tobim) que son aquellas que en tiempos del Templo había la obligación de peregrinar a Jerusalém.
Son :
· La Pascua o Pesah
· Las Semanas,o Sabu’ot o Pentecostés.
· Las Cabañuelas o Sukot.
3) Las fiestas menores que recuerdan algún hecho histórico del pueblo judío :
· La Consagración o Hanuká
· Las Suertes o Purim
· El 15 de sebet o Tu-bisbat
4) Se conmemoran aquellas fiestas en las que hay obligación de ayunar : el 9 Ab, Tisa beab, día de la destrucción del Templo.

Día de la Expiación o del Gran Perdón (Yom Kipur)
Es la festividad más solemne del calendario judío, y se celebra al final de los diez Días Austeros o Temerosos (Yamim Noraim). Se celebra entre septiembre y octubre.

Entre el Año Nuevo (Ros hasaná) y Yom Kipur pasan diez días, (Aseret Yemé Tesubá) de arrepentimiento y penitencia en los que era costumbre visitar las tumbas de los antepasados.

El Yom Kipur comienza la víspera por la tarde y es un día de riguroso ayuno en el que no está permitido comer, beber, bañarse, perfumarse, llevar calzado de cuero, mantener relaciones sexuales, ni por supuesto hacer ninguno de los trabajos prohibidos en sábado. A los niños se le va acostumbrando poco a poco al ayuno, hasta que a la edad de trece años deben seguirlo como sus padres.

Es una fiesta solemne pero no triste y toda la liturgia está orientada a lograr el perdón de los pecados cometidos durante el año. Hay curiosas costumbres ajenas a la fiesta, como es la Expiación (kapará) consistente en sacrificar en las vísperas un gallo por cada varón y una gallina por cada hembra como rescate simbólico de los pecados ; antes de degollar el ave el sacrificador (sohet) la sostiene describiendo un círculo sobre la cabeza de la persona de cuyos pecados se hace el rescate.

La celebración del Yom Kipur se inicia en la sinagoga con la plegaria "Kol nidré" ("Todos los Votos"), cuya composición se atribuye a los judíos españoles de tiempos del rey visigodo Recaredo. Por esta plegaria se anulan todos los votos. En otra de ellas se describe un tribunal divino en el que se sopesan las acciones de cada persona. Entre los sefardíes se recitaban composiciones de Salomón ibn Gabirol, de Judá Haleví y de otros poetas hispanojudíos.

Los varones deben vestir de blanco en recuerdo del pasaje de Isaías 1, 18 : "Aun si vuestros pecados fuesen rojos como la púrpura se emblanquecerán como la nieve". También son blancos los adornos textiles de la sinagoga en la que se encienden todas las luces. Los judíos, incluso los no ortodoxos, pasan el día entero o su mayor parte en la sinagoga y no calzan zapatos de cuero sino otro calzado penitencial.

Antes de acabar el servicio se hace sonar el cuerno de morueco, o Sofar, para anunciar el final del ayuno e indicar que Dios ha escuchado las oraciones y ha concedido el perdón de los pecados.

Fiesta de las Cabañuelas (Sukot)
La Fiesta de las Cabañuelas o de Sukot se celebra durante ocho días, del 15 al 22 de tisri (entre septiembre y octubre). En ella se conmemora el tiempo en que el pueblo de Israel, tras su salida de Egipto, anduvo errante por el desierto habitando en sencillas tiendas, o cabañas. Esta celebración se fundió con otra de carácter agrícola, la fiesta de la vendimia y de la cosecha. En recuerdo de ambos hechos, cada familia debe construir una cabañuela, suká, el la cual se debe de comer durante el período que dura esta fiesta.

La suká debe ser una pequeña construcción temporal que tenga al menos tres paredes y cuyo techo debe estar cubierto con ramas y hojas que protejan de la luz del sol pero que permitan ver las estrellas. Hay que amueblarla como la propia casa y adornarla con productos relacionados con el campo : flores, frutos, guirnaldas, etc... Además de tapices, cuadros, cadenetas, farolillos y cuantos elementos se consideren necesarios.

Algunas sukot son verdaderas obras de arte. En la sinagoga se utilizan una serie de productos agrícolas de carácter simbólico. En la mano izquierda se coge un cítrico, etrog, y en la derecha un ramo formado por una rama de palmera o palma, lulab, tres ramitas de mirto (hadas), y dos ramas de sauce, arabá. El ramo se agita tres veces en dirección a oriente, sur, occidente y norte, y luego hacia arriba y hacia abajo. Los cítricos, etroguim, se conservan en artísticos estuches de plata u otro material noble y se caracterizaban por su hermosa ornamentación.

Según la tradición siete huéspedes notables, uspizim, visitan la suká durante la fiesta : Abraham, Isaac, Jacob, José, Moisés, Aarón, y David, cuyos nombres se recogen en un grabado o placa que adorna las paredes de la suká ; el huésped de cada día es invitado en una oración antes de la comida. Es costumbre de leer en la fiesta el Eclesiastes (Cohelet) que contrasta con el ambiente festivo que se respira.

Una ceremonia importante de esta fiesta es la de la petición de las lluvias para el invierno que entra. Al final de Sukot se celebra la fiesta de la "Alegría de la Ley", Simhat Torá, en la que se exalta la Ley revelada por Dios a su pueblo. Se celebra con grandes manifestaciones de alegría paseando en procesión siete veces los rollos de la ley en torno al estrado de lectura, tebá, cantando y bailando. Los personajes centrales de esta fiesta son el "novio de la Ley", hatan Torá, y el "novio del Génesis", hatán Beresit, a quienes corresponde leer la última y la primera parte del texto sagrado en un ritual que recuerda a una ceremonia nupcial.

Fiesta de las Luces (Hanuká)
Esta fiesta tiene lugar a finales del mes de Kislev (diciembre) y dura ocho días. En ella se conmemeora la purificación del Templo de Jerusalén en el año 165 a. C. después del levantamiento de los hermanos Macabeos ante el griego Antinoco Epifanes, quien había prohibido el culto a Dios en el Templo, implantando el culto a Zeus o Júpiter, e intentando que los judíos asimilasen las costumbres y la cultura helenísticas.

El uso de la luz en esta fiesta es en recuerdo de una piadosa leyenda recogida en
las tradiciones judías, que tuvo lugar cuando al volver a encender la lámpara del Sancta Sanctorum, se advirtió que no quedaba aceite consagrado más que para un día y apesar de ello la luz permaneció encendida durante los ocho días que duró la rebelión, hasta que ésta triunfó. En conmemoración del suceso, la fiesta dura ocho días, encendiéndose cada noche una luz adicional en una lámpara, hanukiyá, que contiene ocho receptáculos para mecha y aceite más uno auxiliar, hasta que en la octava noche aparecen todas las luces de la lámpara encendidas. Esta lámpara debe colocarse en un sitio visible desde el exterior, como en las ventanas, para que se sepa que aquel hogar es un a casa judía.

Los niños son los protagonistas principales de esta fiesta : se les obsequia con monedas u otros regalos y juegan con una perínola, sevivon, de cuatro costados, en los que figuraban las letras hebreas de la frase que significa : "un gran milagro ha ocurrido allí".

Fiesta de las Suertes (Purim)
La fiesta de las Suertes, Purim, se celebra el 14 de adar (febrero-marzo) y se conmemora la salvación milagrosa de los judíos en Persia gracias a la intercesión de la reina Ester y de su tío . El cortesano Hamán, que contaba con el favor del rey persa (Jerjes o Antajerjes) acusó a los judíos de no cumplir las leyes del reino porque sus leyes son diferentes a las de los demás pueblos, y hecho a suertes el día en que debían de perecer. Enterado Mardoqueo avisa a la reina, quien se presenta ante el rey y consigue la salvación de su pueblo, siendo ahorcados Hamán y sus diez hijos. La historia la cuenta con detalle el rollo bíblico, meguilá, que se lee en hebreo en la sinagoga en los servicios vespertino y matutino, mientras los asistentes siguen la lectura en pequeños rollos (meguilot) de su propiedad y los niños alborotan con silbidos y sonidos de carracas cada vez que lee el nombre del malvado Hamán.

La decoración de los rollos puede ser muy rica y variada, ya que admite motivos profanos, lo que ha estimulado la imaginación de artífices e iluminadores. Temas como la historia de Ester y la visión diferente de la misma según los países y las épocas, escenas galantes, flores, frutos, etc constituyen algunos de los motivos utilizados para decorar estos meguilot ; también se incluyen motivos burlescos que tienen como protagonista la figura de Hamán.

En esta fiesta está permitido beber hasta llegar a confundir los nombres de Mardoqueo y de Hamán y se comen dulces y golosinas ; se dan limosnas a los pobres y aguinaldos en metálico, platos y dulces y regalos de ropa y joyas a parientes y amigos, en especial a los niños. Son corrientes las representaciones teatrales, los juegos de azar y los disfraces, en los que está el origen del teatro moderno. Es en definitiva el carnaval judío :

Los niños se disfrazan y también los mayores, y la fiesta se celebra con todo jolgorio, en el que participan los rabinos y estudiantes de academias rabínicas.

La fiesta de Pascua (Pésah)
La fiesta de Pascua (una de las tres de peregrinación al Templo de Jerusalén en
tiempos biblicos), se celebra durante ocho días del 15 al 23 de nisán, en el mes de abril. Su origen se pierde en el tiempo, ya que era una fiesta de pastores a la que se unió otra de carácter agrícola, la de los ácimos, en la que está prohibido el consumo y posesión de pan y de cualquier producto con levadura. Luego pasó a ser la fiesta de la libertad, en conmemoración de la liberación de los judíos del yugo de Egipto, según se narra en el libro del Éxodo. La salida de Egipto se rememora todos los años en el "orden", séder, de las dos primeras noches de Pascua durante la cual se cena en familia y se lee la Hagadá, relato en hebreo del éxodo según textos rabínicos.

En las fechas previas a la Pascua, hay que hacer en las casas y propiedades judías una meticulosa limpieza para eliminar de utensilios y vestidos cualquier resto de alimento que contenga levadura, ya que según cuenta la Biblia los judíos salieron de Egipto tan deprisa que no tuvieron tiempo para que la masa leudara. Un preciso ritual indica la manera de proceder con estos alimentos y con los recipientes que los han contenido, siendo costumbre tener una vajilla especial para usarla sólo en Pascua. El séder tiene como objetivo primordial revivir y hacer comprender a los niños el hecho milagroso de que fueron protagonistas los antepasados de los judíos. Por eso el momento culminante es cuando casi al comienzo de la celebración el más pequeño de la casa (o en su defecto la mujer) hace la pregunta : "¿Por qué esta noche es diferente de todas las otras noches ?".

Para la cena se prepara un plato en el que se ponen varios alimentos que deben consumirse en el séder y que simbolizan las penalidades y sufrimientos de los judíos en Egipto así como la intervención milagrosa de Dios en favor de su pueblo :
a saber :
· Tres panes ácimos, masot, puestos uno encima de otro, que son el símbolo de los tres sectores del pueblo judío : sacerdotes, levitas y resto del pueblo.
· Verduras amargas, maror, como lechuga, endivia, rábanos picantes, berros, etc.., que son el símbolo de las amarguras de la esclavitud.
· Una pasta, haroset, hecha con frutos secos, canela, miel, manzana y vino : recuerda el mortero con que hicieron las construcciones para el faraón de Egipto.
· Una paletilla, zeroa, de cordero, que representa el brazo tendido de Dios que liberó a los hijos de Israel de la esclavitud.
· Apio, Karpas, las primeras hierba amarga que se moja en un recipiente con vinagre o agua salada.
· Un huevo duro, besá, cocido, comida propia de luto que simboliza la fugacidad de lo terreno y alude al dolor por la destrucción del Templo de Jerusalén.
· Un recipiente con agua salada o vinagre para mojar el karpás, que recuerdan las aguas del mar Rojo que hubieron de atravesar los israelitas en su huida.
Durante la celebración cada uno de los comensales debe tener una hagadá, libro que contiene el relato del éxodo con elementos narrativos y folklóricos y que se lee durante la cena ; es en realidad un manual para el séder que contiene el texto hebreo y frecuentemente se traduce a otras lenguas.
Durante la cena se bendicen y se consumen cuatro copas de vino, cuyo significado explica la Biblia y el Talmud. Una de ellas se refiere a la promesa de redención divina a Israel expresada en cuatro verbos en primera persona (Ex. 6 : 6-7) "...os sacaré....os liberaré....os redimiré...os tomaré".

Tags: conciencia, sabat, judaismo, religion, pascua, judios

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